Entonces dos topos
14 Abril 2008En ocasiones me siento como el conejo blanco del País de las Maravillas, que voy tarde, voy tarde a todas partes. Y por eso descubro series, libros o canciones cuando todo el mundo los conoce ya. Por suerte, en esos casos me convierto también en Alicia y me dejo guiar con los ojos cerrados por mi conejo blanco de turno, que me lleva hasta el descubrimiento. Esta vez lo descubierto ha sido el grupo mallorquín Antònia Font. Había oído hablar de ellos pero nunca los había escuchado. Hasta que mi amigo Joan dijo que había llegado el momento de dejarlos entrar en mi vida. Merci Johnny!
Escuchando a los Antònia Font llegué hasta una de sus canciones, Tonto, del disco Batiscafo Katiuscas. Más que una canción es un diálogo entre dos personajes con música de fondo. Me gustó tanto el texto que decidí investigar en la red para saber quién era el autor… Y resultó ser un fragmento del libro 62/Modelo para armar de Julio Cortázar. ¡Fantástico! Os dejo aquí el diálogo:
” Tontísimo . No soy nada tonto . Usted es un gran tonto y un malo . No lo soy en absoluto . Sí que lo es . Entonces yo a usted le estropeaba su jardín . Mi jardín es lindo y usted no me lo estropea . Sí, yo le mandaba muchísimos animalitos . No me importa . Primero le mandaba todos los topos . Sus topos son tontos . Tres marmotas . Tampoco me importa . Varios lirones . Usted es un malo . Y todos los puercos espines . Mi jardín es mío y no lo toca nadie . Su jardín es suyo, pero yo le mando los animalitos . A mí esos animalitos no me importan y mi jardín está bien defendido . No está defendido y mis animalitos le comerán todas las flores . No . Los topos le comerán las raíces . Sus topos son malos y tontos . Y las marmotas harán pis contra los rosales . Sus marmotas son malolientes y estúpidas . Usted habló mal de las tres marmotas . Porque son estúpidas . Entonces yo le mandaba todas las marmotas en vez de solamente tres . Lo mismo todas son estúpidas . Y todos los lirones . No me importa . Ahora salga de su jardín y verá lo que le han hecho mis animalitos . Usted es tonto y malo . ¿De verdad soy tonto y malo? . Usted no es malo pero es tonto . Entonces retiro tres puercos espines . No me importa . ¿Soy tonto? . No, no es tonto . Entonces retiro todos los lirones y un topo . Cualquier cosa que retire me da igual . Para que vea lo bueno que soy retiro todos los animalitos . Usted es malo . ¿De manera que soy malo? . Es malo y tontísimo . Entonces dos topos . No me importa . Todos los puercos espines. ”
Ese surrealismo tierno, podríamos decir, (al menos a mí me resulta entrañable) me ha hecho recordar uno de mis cuentos preferidos de Cortázar, Carta a una señorita en París. Su protagonista empieza a vomitar conejitos sin motivo alguno. Tenéis el cuento completo en Wikipedia.