30 June 2008
26 de junio, jueves, por la tarde. A la hora a la que millones de espectadores vibraban con el apasionante duelo España-Rusia (si notáis cierta ironía es porque a mí el fútbol ni fu ni fa), un grupo no poco numeroso de jóvenes barceloneses se concentraba en el CCCB para ver en concierto a Lonely Drifter Karen y Russian Red.
A los componentes de estos dos grupos pareció sorprenderles su poder de convocatoria, especialmente sabiendo que competían en horario con una hazaña deportiva histórica. Lo cierto es que no son grupos que suenen a todas horas en las radios comerciales y estás lejos de conseguir un disco de platino con las ventas de sus canciones. Pero sus nombres se han hecho famosos en Internet: a través de sus páginas en MySpace reclutan fans día tras día y ya han actuado en varios países europeos.
Los conciertos pusieron la guinda a la sesión más reciente del BCNmp7, un programa de actividades destinadas a “explorar visiones alternativas de la escena musical del presente”. En esta ocasión, el lema era Concerts per emportar (Conciertos para llevar), y servía como excusa para analizar los cambios en las vías de producción y distribución musical a raíz del auge de la web 2.0 y la redes sociales.
La sesión comenzó con un debate sobre la aparición de un nuevo formato de concierto que aprovecha las características de la red: bajo coste y la posibilidad de llegar a mucha gente. Este formato de concierto sustituye los estudios tradicionales por escenarios cotidianos, a veces totalmente improvisados y, sobre todo, más cercanos al público.
Como ejemplo, aquí tenéis el trabajo de dos de las webs pioneras en este tipo de actuaciones: la inglesa The Black Cab Sessions, que graba conciertos dentro de taxis circulando por las calles de Londres; y la francesa La Blogothèque, que se atreve con grabaciones a orillas del Sena, en salas de estar o incluso dentro de un ascensor. ¿Qué importa si no se tiene un gran presupuesto cuando se va sobrado de creatividad? Echad un vistazo a los vídeos de estas webs porque valen la pena.
(Publicado en Flores)
26 June 2008
Con el estreno todavía humeante de Dexter en Cuatro, todo el mundo puede disfrutar ya de esta serie en abierto. Así que llega el momento de dedicarle una Flor a una de las series más fascinantes que he visto en los últimos tiempos.
Con Dexter hay que dejar a un lado los prejuicios. Y es que la serie está protagonizada por un forense de la policía de Miami con una doble vida como asesino en serie. Este psicópata fascinado por la sangre sigue un particular código moral que le lleva a tomarse la justicia por su mano. Dexter es políticamente incorrecto, sí; pero cae bien al espectador, que se siente admirado por su frialdad y aparente control total de la situación y se enternece cuando asoma el corazoncito que Dexter intenta esconder.
Dexter lleva ya dos temporadas en Estados Unidos. Yo las vi de un tirón (cuánto bien hace Internet) y os aseguro que son altamente recomendables. Eso sí: si tenéis la oportunidad, mirad al menos un episodio en versión original. La serie gana mucho si la escuchas con las voces originales. Especialmente su prota, Michael C. Hall, un actor increíble al que muchos recordaréis como el David Fisher de A dos metros bajo tierra.
A la espera de que llegue la tercera temporada, prevista para este otoño, habrá que conformarse recordando la serie en Cuatro o viendo alguno de los vídeos colgados en la red. Aquí tenéis uno que incluye dos de los mejores elementos de Dexter: su banda sonora y la intro que da paso a los episodios. Os pongo en situación: en la intro aparecen varios actos cotidianos que podría hacer cualquier ciudadano normal cuando se levanta. Afeitarse, lavarse los dientes, prepararse el desayuno, atarse los cordones de las botas… Lo que hace tan especiales a estos actos es que están filmados desde un punto de vista diferente, teniendo en cuenta que los está realizando un asesino en serie. Así que reflejan un morbo sutil. Fantástico.
No os digo más. ¡Ved la serie!
(Publicado en Flores)
23 June 2008
Puede que no lo reconozcáis por su nombre, pero seguro que sabéis quién es Matt. Un tipo que se hizo famoso hace años por colgar un vídeo en Youtube en el que se le veía bailando en diferentes lugares del planeta. Ahora sí, ¿verdad? Bueno, pues el tipo en cuestión es un treintañero estadounidense que trabajaba como creador y guionista de videojuegos. Un buen día decidió emprender un viaje por el mundo. Durante su recorrido se le ocurrió que estaría bien echarse un bailecito mientras un amigo le grababa ante el monumento o paisaje famoso de turno, para animar la grabación. Después hizo un montaje con las escenas y lo colgó en la red.
El vídeo tuvo tanto éxito que convirtió a Matt en una estrella del ciberespacio. Consiguió que una marca de chicles se comprometiera a patrocinar sus nuevos viajes por el mundo. Así que, desde entonces, para él viajar ya no es un hobby sino un trabajo. ¿Comprendéis ahora el título de este post?
Matt tiene su propia web, en la que anuncia su recorrido por el mundo y explica sus experiencias en los sitios que visita. Hasta hablan de él en Wikipedia. Sus fans no sólo dejan comentarios en su blog, sino que incluso le hacen vídeos de homenaje.
Hace tan sólo unos días que colgó en la red su tercer vídeo viajero, el resumen de más de un año de viaje por 42 países. Esta vez, Matt convocaba previamente a la gente para que le recibiese en los lugares que visitaba y se animara a bailar con él ante la cámara. ¿Sabéis dónde reunió al mayor número de fans? En Madrid: unas 200 personas bailaron con él en la Plaza Mayor, como el propio Matt explica en una entrevista.
Después de bailar bajo una ola enorme, formando parte de un número de Bollywood, entre monos en plena selva o desafiando a la gravedad en un centro espacial, Matt dice que ha llegado el momento de tomarse unas vacaciones. ¿Dónde hay que firmar para tomar el relevo? ;-)
(Publicado en Flores)
16 June 2008
La semana pasada se celebró en Barcelona el DiBa (Digital Barcelona Film Festival). Por allí me pasé el jueves para ver un interesante documental sobre Wim Wenders. Hablaba sobre los inicios de este director alemán, sobre cómo influyeron sus vivencias de infancia y de juventud en sus primeras películas. Y lo hacía a través de entrevistas al propio Wenders, a colaboradores y amigos suyos y a algunas de las mujeres de su vida.
El documental me despertó las ganas de volver a ver El cielo sobre Berlín. Si no la conocéis, ¡os la recomiendo! Wenders dirigió esta película en 1987. Narra la historia de dos ángeles que viven en el Berlín de la postguerra ofreciendo consuelo y ganas de vivir a los humanos más necesitados. Pero lo hacen desde el anonimato, ya que nadie puede verlos o sentirlos. Uno de estos ángeles sueña con dejar de ser inmortal y volverse humano para descubrir la vida…
La película está llena de imágenes y diálogos de lo más poéticos, obra del propio Wenders y de Peter Handke como guionistas. Me quedo con una escena que aparece a los pocos minutos de empezar la película. En ella, los dos ángeles protagonistas se cuentan las acciones que han observado en los humanos durante el día. Pequeñas cosas como que un niño ha dejado de parpadear mientras su abuelo le leía la Odisea o que una mujer ha cerrado el paraguas a pesar de la lluvia para poder mojarse.
Entonces uno de los ángeles expresa su deseo de dejar de ser un espíritu “siempre en la distancia” y convertirse en mortal para poder disfrutar de las pequeñas cosas. Y va dando algunos ejemplos de esos placeres menores. Ese diálogo (prácticamente monólogo) me encanta… Aquí tenéis un resumen de las pequeñas cosas que menciona:
” Sentarse en la silla libre de una partida de cartas . Que te saluden… aunque sea con un pequeño movimiento de cabeza . Volver a casa después de un día pesado, y dar de comer al gato, como hace Philip Marlowe . Tener fiebre . Mancharse los dedos de negro al leer el periódico . Entusiasmarse por las comidas, por el contorno de una nuca, por una oreja . Mentir. Como un bellaco . Notar que el esqueleto se mueve contigo al caminar . Desmelenarse . Saber qué se siente cuando te quitas los zapatos bajo la mesa, y descalzo, mueves los dedos . Estar solo . Dejar que todo ocurra. ”
Quizás deberíamos prestar más atención a las pequeñas cosas, ¿verdad? ¡Aprovechemos nosotros que podemos disfrutarlas! :-)
(Publicado en Flores)
12 June 2008
La revista infantil El Tatano (El Cavall Fort de los más pequeños) ha publicado en el número de junio un cuento mío. ¡Mi segunda criaturita! :-) Se titula Mamaaa, què faaaig? y explica la historia de una niña enferma que no sabe estarse quieta en la cama… El cuento es muy cortito. No lo han publicado en la versión online de la revista, pero si a alguien le interesa leerlo puede decírmelo y ya se lo haré llegar de alguna manera…
(Publicado en Equilibrios)
10 June 2008
Lo he leído hoy en elpais.com: la Unión Europea acaba de llegar a un acuerdo para ampliar la jornada laboral por encima de las 48 horas semanales. Se trata de una iniciativa propuesta por Eslovenia y que han aprobado los 27 (con la oposición de España, todo hay que decirlo). Que nadie se asuste: no nos obligarán a trabajar más horas. Lo de aumentar la jornada sería opcional. O al menos eso parece… Cada Estado podría modificar su propia legislación para ampliar horarios y permitir el free choice, un sistema que ya está en marcha en algún país europeo y según el cual cada trabajador puede pactar individualmente su horario laboral con el empresario.
A mí ya me parece bien que cada uno tenga libertad para negociar con su jefe el horario laboral que más le conviene. Siempre dentro de unos límites y en unas condiciones económicas justas, por supuesto. Si uno decide trabajar más horas (y lo hace porque quiere, no por obligación), adelante con su decisión. Pero no puedo evitar darle una Espina a una sociedad que nos crea la necesidad de dedicar tanto tiempo al trabajo.
Ahí va otra noticia publicada en elpais.com hace unos días: prácticamente la mitad de la población actual sufre ansiedad. Sus causas son la competitividad en el trabajo, un ritmo de vida acelerado, la necesidad de consumir… Como explica el artículo, cada vez más gente busca vías de escape a las situaciones de estrés a través del deporte o la meditación. Los hay que radicalizan esa búsqueda del equilibrio y practican el downshifting, una filosofía de vida que surgió hace un par de décadas y que parece tener cada vez más adeptos. ¿La clave? Vivir con menos para vivir mejor.
Los downshifters tienen una visión digamos que minimalista de la vida: voluntariamente, deciden simplificarla. Trabajar menos (aunque eso suponga tener un sueldo menor y reducir su nivel de vida) y disfrutar más. Disfrutar del tiempo libre, de la familia, de las aficiones, de uno mismo. ¿Qué importa si no pueden comprarse el último modelo en televisores de plasma si la vida les compensa con placeres mayores?
Me gusta eso del downshifting… Ante todo, calidad de vida.
(Publicado en Espinas)
5 June 2008
No he venido aquí a hablar de mi libro. Pero, ya que estamos, dejad que os cuente una cosa: han preparado una segunda impresión de M’han canviat l’avi! La noticia me ha emocionado porque eso significa que el cuento (mi primera criaturita) gusta a la gente…
A los que no lo hayáis leído os explicaré que M’han canviat l’avi! es la historia de un niño que un buen día hace un inquietante descubrimiento: su abuelo ya no es el que solía ser. Alguien se lo ho cambiado. En su casa vive ahora un señor que se parece mucho al abuelo pero no actúa como él. ¿Quién ese ese señor? ¿Qué ha pasado con el abuelo verdadero? El cuento se dirige a los niños más pequeños pero cualquiera puede leerlo.
¿Vamos a por la tercera impresión? Llega el momento del automarketing: aquí tenéis información sobre el cuento (en catalán). Si os apetece, podéis comprarlo y leerlo o regalárselo a alguna criatura que tengáis por los alrededores. ¡Creo que os gustará!

(Publicado en Equilibrios)
2 June 2008
No, no os voy a hablar de los pasajeros del Oceanic 815 y sus peripecias en una isla surrealista (sólo un comentario: ¡qué gran final para la cuarta temporada!). Aunque la primera historia de este post, la de los encontrados, también va de gente que sobrevive en plena naturaleza y bien podría trasladarse a una serie. La semana pasada se dieron a conocer las fotografías de una nueva tribu indígena descubierta en la selva brasileña, cerca de la frontera con Perú. Survival International los llama “indígenas invisibles”: son pueblos que han decidido evitar todo contacto con el mundo exterior pero ven amenazada su existencia por la tala de árboles y el avance de la civilización, que les obliga a huir de su territorio y establecerse en lugares más seguros.
Sin abandonar ese mismo contexto nos encontramos con los perdidos (en este caso, perdidas). Son las lenguas indígenas en peligro de extinción. Como el xwja o ixcateco, una lengua propia de Oaxaca (al sur de México) que ya sólo hablan ocho personas, según nos cuenta una noticia en elpais.com. ¿No os resulta chocante poder saber no sólo el número exacto de personas que hablan una lengua, sino el nombre y apellidos de cada una de ellas? Por suerte, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México está haciendo todo lo posible para preservar la lengua de esta gente, a la que se conoce como “personas de algodón”.
Son curiosos los contrastes de nuestro mundo, ¿verdad? Una aldea global unida por Internet frente a unos indígenas que prefieren ser invisibles a estar globalizados. Un mensaje en un blog que podrían leer millones de personas frente a una lengua cuyos hablantes se pueden contar con los dedos de ambas manos…
(Publicado en Espinas)