mondorinólogos.

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Equilibrio entre flores y espinas

Afanoc, Premio Estatal al Voluntariado Social

21 November 2009

Post corto pero intenso porque trae muy buenas noticias. Afanoc, la Associació de Nens amb Càncer, acaba de conseguir el Premio Estatal al Voluntariado Social. Un premio más que merecido (aunque admito que yo no soy precisamente objetiva al decirlo) que reconoce la labor de esta asociación con los niños enfermos de cáncer y sus familias, tanto en hospitales de referencia en Barcelona (especialmente en el de la Vall d’Hebron) como a domicilio. Los voluntarios de Afanoc aportamos nuestro granito de arena, pero el trabajo duro corre a cargo del equipo de la asociación. Así que… ¡Felicidades! ¡Gracias! ¡Y muchas Flores! :-)

Aprovecho para invitaros al evento más destacado que organiza Afanoc cada año: Posa’t la Gorra, una megafiesta infantil en solidaridad con los niños con cáncer. Si estáis en Tarragona, la cita es el sábado 28 de noviembre en Portaventura. Si os queda más cerca Barcelona, os esperamos el sábado 19 de diciembre en el Zoo.

Artistas cercanos

17 November 2009

Creces con la idea de que los artistas son seres de otro mundo. Seres inaccesibles a los que sólo puedes ver a través de la televisión, admirar en plano contrapicado cuando se suben a un escenario o aplaudir desde detrás de una barrera si visitan tu ciudad para alguna promoción. Das por hecho que la inaccesibilidad de esos artistas forma parte de su profesión.

Hasta que descubres que algunos viven el arte desde otro punto de vista. Para ellos, ser artista es una pasión, no un trabajo. Disfrutan con lo que hacen y su única pretensión es conseguir que tú disfrutes también. Les importas. Son felices si tú eres feliz. Y les sigue preocupando tu opinión al bajar del escenario, porque no interpretan ningún papel: lo viven realmente así.

El mejor ejemplo de ese tipo de artistas son Els Amics de les Arts (ya os hablé de este grupo hace algunos meses). Su nombre les define a la perfección. Cuatro amigos que desplegan su arte, su música y sus monólogos sobre el escenario y que saben cómo transmitir la complicidad entre ellos y su buen humor al público. Si aún no los conocéis, aprovechad ahora que els Amics acaban de lanzar nuevo disco, Bed & Breakfast. Es un buen momento para descubrir su música y acercarse a alguno de sus conciertos.

Guillem Albà, un descubrimiento reciente por mi parte, es otro de esos artistas. Un joven clown, discípulo avanzado de Jango Edwards, con una trayectoria destacada en teatro, radio o televisión y que ahora se atreve con su primer espectáculo propio, Sketchofrenia. Guillem vuelca en él toda su energía e infinidad de horas de trabajo calculado al milímetro para que todo quede perfecto. En el programa de mano de Sketchofrenia, Albà anima al público a enviarle mails para opinar sobre el espectáculo. Si aceptas el reto, responde a tu mensaje un chico sencillo, apasionado por su arte y con una clara declaración de intenciones: hacer sentir algo a sus espectadores y arrancarles una sonrisa para que su día a día cobre sentido.

Y como dicen que no hay dos sin tres, ahí va otro ejemplo. Se trata del dúo que forman el cantautor Kevin Johansen y el ilustrador Liniers (también os había hablado de él como autor de Macanudo) en su espectáculo Oops!. Dos viejos amigos que deciden colaborar sobre el escenario, derrochando creatividad y una “buena onda” que contagian al público. Kevin canta sus temas en directo y Liniers improvisa ilustraciones para esas historias, aunque no tienen problema en intercambiar los papeles o en convertir el concierto en un show humorístico. Comprobadlo en este vídeo de una de sus actuaciones. Para ellos, el espectáculo parece ser pura diversión. Así que, ¿por qué no hacer partícipes de ella a quienes han ido a verles?

Compruebas que estos artistas, los artistas cercanos, sí que saben. Gracias a esa complicidad consiguen que salgas de su espectáculo con la sensación de haber compartido algo más que su arte con ellos. Te llevas contigo, en cierto modo, un pedacito suyo. Y entonces el concepto que tenías de los artistas cambia.

Negocios innovadores

11 September 2009

Esta mañana he entrado por casualidad en una web que no conocía y ya me tiene enganchadita. Su nombre es Springwise y podría definirla como un catálogo de nuevas tendencias empresariales. Si queréis descubrir algunos de los negocios más innovadores, originales y en algunos casos impensables que se han puesto en marcha últimamente en todo el mundo, no os la perdáis. Entrar en esta web es la mejor manera de comprobar que siempre queda algo por inventar. La cuestión es ser el primero en darse cuenta… o en atreverse a hacerlo.

Para abrir boca, aquí os dejo varios ejemplos. Ha sido difícil escoger sólo cinco… Lo mío es un resumen; encontraréis más información sobre todos ellos en Springwise:

- Gastrónomos precoces. Se acabaron las inconvenciencias de tener que salir a comer fuera con un bebé a cuestas. En este restaurante, en todo caso, el problema lo tendrán los padres si pretenden encontrar un plato a su gusto. Porque Pomme Bébé es un local exclusivo para criaturitas. ¿La estrella del menú? Por supuesto, la papilla.

- Vomiteras con glamour. Alguien pensó en las embarazadas y decidió que estaría bien ayudarles a afrontar sus indisposiciones matutinas con elegancia. De ahí las Morning Sickness Bags, unas bolsitas de papel para el vómito con diseños atractivos. También podría ser el complemento perfecto para los amigos del botellón de algún barrio caro…

- Guías de viaje alternativas. Tripwolf permite crear online tu propio plan de viaje, eligiendo tu recorrido y lo que te interesa visitar, y lo transforma en una guía en pdf con recomendaciones profesionales y opiniones de usuarios. Y A la carte somete los mapas y guías de varias ciudades a una mano artista para convertirlos en un curioso regalo.

- Churros tuneados. Primero llegaron los donuts de mil y un sabores; ahora le toca el turno a un producto mucho más castizo. Olvidaos de los churros clásicos, de chocolate o de crema: lo fashion ahora es zamparse un ‘xooro’ relleno de mango, dulce de leche o tiramisú. Y que hayan tenido que ser los norteamericanos quienes los inventen…

- Apostando por el teletrabajo. Ya tenéis otro argumento para convencer a vuestro jefe de que podéis rendir lo mismo, o incluso más, si os deja currar desde casa, la playa o la montaña. Llevadle las fotos del OfficePOD, este híbrido entre despacho y cabina telefónica, y a ver qué os dice. Comentadle que está totalmente equipado y que encaja a la perfección en un entorno natural.

Mil soles espléndidos

2 September 2009

Una, que es muy llorona cuando se trata de películas o incluso anuncios, rara vez suelta una lagrimilla cuando lee. No preguntéis por qué. Reír con un libro no me cuesta en absoluto, pero lo de llorar ya es otro cantar. Claro que siempre hay excepciones, y el libro que quiero recomendaros, mi última lectura de verano, es una de ellas. Hablo de Mil soles espléndidos, de Khaled Hosseini. Aunque no os recomiendo esta novela por hacerme llorar sino por sorprenderme, fascinarme, emocionarme, enseñarme.

¿Os sitúo? Khaled Hosseini es un escritor afgano afincado desde pequeño en California. Su padre, diplomático de profesión, estaba destinado en París cuando los soviéticos entraron en Afganistán a finales de los años 70, por lo que la familia Hosseini no regresó a su país, sino que se exilió en Estados Unidos. Khaled es médico, pero un buen día se animó a escribir y de su pluma (o de las teclas de su ordenador) surgió Cometas en el cielo, un bestseller internacional que no tardó en ser llevado al cine. Su segunda novela, Mil soles espléndidos, ha seguido la exitosa trayectoria de la primera.

Mil soles espléndidos es la historia de dos mujeres, Mariam y Laila, en el Afganistán de los últimos 30 años. Dos mujeres de distintas generaciones, personalidad y formación cultural que acaban compartiendo destino a causa de la situación política de su país. A través de sus vivencias, el autor describe la complicada evolución histórica de Afganistán desde el golpe de estado comunista hasta la actualidad, pasando por la subida al poder de los talibanes; y muestra las consecuencias negativas que todo ello ha tenido sobre la población afgana, especialmente sobre las mujeres y los niños.

La novela podría pecar de melodramática en ciertos momentos, ya que el argumento y el contexto en el que viven las protagonistas lo favorecen. Pero el buen hacer del autor salva ese obstáculo. Escribe con un ritmo ágil y directo que obliga a engancharse a la trama desde el inicio. La delicadeza y emotividad que destilan algunas escenas contrasta con la crudeza con la que describe determinadas situaciones. Y luego están los personajes: el carisma de las protagonistas y de la mayoría de secundarios cautiva de inmediato al lector.

En principio, este post pretendía quedarse en una simple recomendación literaria. Pero investigando sobre Khaled Hosseini he comprobado que no sólo denuncia la situación afgana en sus páginas, sino que además lucha por remediarla. Según explica él mismo en su web, una visita a Afganistán con ACNUR en 2007 le hizo ver la dura realidad que vivían sus paisanos. La experiencia le marcó tanto que le llevó a crear la Fundación Khaled Hosseini, a través de la que intenta mejorar las condiciones de vida de las mujeres y los niños afganos (los colectivos más perjudicados por la situación del país) y de la población refugiada. Hosseini suele hablar de los proyectos de esta fundación y de la situación de Afganistán en su blog.

La aventura inventada de Mariam y Laila en Mil soles espléndidos bien podría ser la historia de dos mujeres reales en el Afganistán actual. Basta con leer alguna de las crónicas publicadas recientemente por Ramón Lobo en elpais.com para comprobar que la ficción no supera la realidad. Lo cierto es que valoro esta novela no sólo por lo que he disfrutado leyéndola, sino también por lo que he aprendido de sus páginas.

Mil soles espléndidos es un libro amargo que describe la sinrazón de las guerras y muestra cómo una decisión tomada sobre el papel por las altas esferas puede arruinar la vida de mucha gente inocente. Pero también es, en cierto modo, un canto a la esperanza. Y ese positivismo debe de ser el mismo que motiva a Hosseini al frente de su fundación… Así que el escritor se merece la Flor de hoy doblemente: por su novela y por su labor humanitaria.

Un mundo sin

24 August 2009

Puede que el tiempo sea relativo pero dos meses son demasiado. Demasiados días de inactividad para este blog. De nuevo, ¡marchando una ración de excusas! para empezar. Sea como sea, aquí me tenéis, dispuesta a recuperar el ritmo. Va a costar: la pereza se deja abrazar fácilmente, pero cuando decides abandonarla descubres que se ha enganchado a ti como una lapa… En ello estoy. Desenganchándola.

Me recupero de las vacaciones echando la vista atrás y analizando lo que ha pasado durante estos meses. La actualidad veraniega nos ha traído pocas opciones para elegir: ¿Trifulcas entre divas de prensa rosa? ¿Peleas entre divos de la política? Nada de provecho, en realidad.

En la red, sin embargo, he encontrado una iniciativa interesante. Se trata de un concurso fotográfico organizado por la Comisión Europea bajo el lema Imagine a new world. Reconozco que supe del concurso hace semanas y que no es serio anunciarlo cuando quedan escasos días para cerrar la convocatoria, pero… ¿os he hablado ya del abrazo traicionero de la pereza? Con la excusa del Año Europeo de la Creatividad y la Innovación, el concurso invita a fotógrafos profesionales y aficionados a enviar sus fotos con su particular visión de ese mundo nuevo. Un mundo mejor, se presupone.

Como lo mío son las palabras más que las imágenes, prefiero dejaros cuatro pinceladas escritas sobre cómo imagino yo ese supuesto mundo nuevo. Qué debería tener. O mejor dicho, qué le debería faltar:

- Sería un mundo sin noticias sobre kits de ayuda de Unicef para niños en situaciones de emergencia. Esos kits formados por peluches, lápices de colores, marionetas, puzzles y otros juegos con los que se pretende ayudarles a recordar su condición de niños y permitir que se aislen, en la medida de lo posible, del horror que les rodea. No serían necesarios porque, en ese mundo, los niños no serían víctimas de guerras o injusticias creadas por el hombre.

- Un mundo sin noticias sobre un supermercado social en el que familias con pocos recursos pueden comprar productos a precios rebajados para trampear la crisis. No existirían noticias así porque estas iniciativas serían habituales.

- Un mundo en el que tampoco sería noticia que una conocida multinacional organice programas de vacaciones solidarias entre sus empleados, permitiéndoles cambiar sus días de descanso por jornadas de trabajo en un proyecto de cooperación internacional; colaborando, por ejemplo, en la educación de los niños de una escuela ecuatoriana. No sería noticia porque, en ese mundo, todas las empresas se prestarían a esa labor. O mejor aún, porque no habría distintos niveles de desarrollo entre países.

- De hecho, ni siquiera sería noticia que un chaval de 12 años cree un canal online que sólo emite buenas noticias; un proyecto con el que espera contribuir a que el mundo vaya mejor. En ese mundo nuevo, no habría que plantearse por qué alguien, cansado de oír desgracias y tristezas, tiene que crear un canal específico para poder disfrutar de noticias positivas; o peor aún, por qué una reflexión así ha partido de un niño y no de un adulto. Y no sería necesario planteárselo porque… Bien, habéis pillado la idea, ¿no?

Por suerte, imaginar no cuesta nada.

El Arte de Neko

21 June 2009

Si, a pesar del calor de este verano recién estrenado, hay alguien a ese lado del monitor que lleve sombrero, llega el momento de quitárselo. El resto nos descubriremos virtualmente. Y es que toca hablar de un ilustrador impresionante. De acuerdo, reconozco que voy a hablar de un amiguete… Pero nadie puede negar que se trata de un auténtico artista. Y no es que se merezca una Flor: se merece el Ramillete entero.

Se llama Raúl Morales, aunque su nombre de guerra es Neko. Gato en japonés. Es ilustrador y animador. No sé si Neko tiene tantas vidas en la realidad como los animales que tanto le gustan (veréis que los gatos son motivo recurrente en su obra), pero sí tiene dos vidas artísticas. Dos caras de una misma moneda. La cara más oscura le lleva a llamarse BlackNeko; podéis verla en su primera web. Allí encontraréis muestras de su trabajo en el terreno de los videojuegos, a los que se ha dedicado durante los últimos años. Y su cara más amable se desvela en su segunda web, WhiteNeko. En ella, Neko presenta dibujos más propios del universo infantil. Dibujos (éstos u otros similares) que confío ver publicados algún día en un álbum ilustrado de calidad.

Amistades aparte, no puedo negarlo: babeo viendo las ilustraciones de Neko. Su capacidad para el dibujo es innegable, como lo es también su capacidad para imaginar mundos fantásticos increíbles, poblados de personajes entrañables y criaturas míticas. Por no hablar de sus paisajes y fondos: los dibuja con una precisión y un detallismo que te hace creer que podrías trasladarte allí en un instante, tocar el agua o ver cómo el viento agita la hierba. ¡Qué Arte tienes, Raúl! :-)

Para muestra, aquí tenéis uno de sus bocetos. Un dibujo gatuno, por supuesto.

 

 

Els Amics de les Arts

12 June 2009

Els Amics de les Arts te pillan por sorpresa. Los descubres una noche, por casualidad, en el programa de radio que sueles oír. Suena su canción más popular, A vegades. Pegadiza, divertida, ingeniosa. Y sonríes al escucharla. Tú no le das más importancia, pero lo cierto es que ya ha empezado la seducción. Días más tarde, en el mismo programa, A vegades vuelve a sonar. Y tú, al escucharla de nuevo, sonríes sin darte cuenta. La tarareas. No lo sabes aún, pero el virus amiguero te ha contagiado.

Pasan días y, de repente, sin venir a cuento, la canción vuelve a tu cabeza. Te entran ganas de escucharla. ¿Cómo se llamaba el grupo?, te preguntas. Por suerte recuerdas la letra del estribillo. Un poco de búsqueda googeliana y das con el nombre: tienen un perfil en MySpace. Entras a echarle un vistazo y te informas sobre los cuatro Amics. Escuchas las canciones de su último disco, Castafiore Cabaret. Te gustan. Te gustan mucho. Su música, sus juegos de palabras, sus referencias televisivas, su ironía… Te gusta que cada canción suene diferente y que todas suenen francamente bien.

Sigues investigando y encuentras algunos vídeos. Los miras. Te ríes con El código da Vinci. Quieres más. Ahí es cuando te das cuenta de que algo pasa con Els Amics de les Arts. Intuyes que te están atrapando. Descubres un link a su página web y, cómo no, clicas en él. Navegas por la web. Te sorprende poder descargarte toda la discografía sin pagar un euro, cortesía de la casa. Empiezan a caerte simpáticos, estos Amics.

Visitas su blog, lees sus posts, les conoces un poquito más. Te enteras de que pronto actuarán en Barcelona. Ni siquiera te lo planteas: tú tienes que ir a ese concierto. Así que vas. Ya está, has caído en la trampa. Descubres que, en directo, els Amics se crecen. Acompañan sus canciones con una puesta en escena fantástica. Todo está pensado al milímetro, todo se complementa: proyección de vídeos, monólogos humorísticos, guiños al público, improvisaciones… Los cuatro Amics son protagonistas por igual. Cantan, interpretan, disfrutan por igual. Y, por supuesto, te hacen disfrutar a ti. Te convierten en su fan.

Ya no hay marcha atrás. Els Amics de las Arts te tienen pillada. Pero no te importa. Al contrario: estás decidida a propagar el virus amiguero. ¿Quién quiere contagiarse?

Miranda July o la cuestión real

24 May 2009

Si este post fuera un cuento de Miranda July, empezaría diciendo: “No soy de esa clase de personas a las que les interesa la familia real inglesa”. No me interesa en absoluto. Pero hace unos días llamó mi atención una noticia sobre el encuentro entre el príncipe William y una anciana a la que sus 109 años liberan de cualquier tipo de protocolo. William visitó por sorpresa la residencia de ancianos en la que vive Catherine Masters, y la centenaria dama aprovechó para ofrecerle un consejo totalmente gratuito para su abuela. Al parecer, la reina suele enviar una felicitación de cumpleaños a todos los británicos que superan los 100 años. Después de recibir nueve de esas felicitaciones, la señora Masters decidió que era el momento de pedir explicaciones a la reina por aparecer en la foto siempre con el mismo vestido. Y eso es lo que hizo cuando tuvo a William a su alcance. Otras versiones de la noticia aseguran que la anciana había enviado una carta de queja a la casa real, y que el príncipe acudió por sorpresa a la residencia para disculparse en nombre de su abuela.

Sé que no es más que una simple anécdota; fueron las coincidencias las que me hicieron prestarle antención. Porque me recordó a la abuela de un amigo, que solía presumir ante su familia (y así lo creía realmente) de tomar el té con la reina de Inglaterra. Y, sobre todo, porque me hizo pensar en un curioso cuento que acababa de leer: Majestad, de Miranda July. La protagonista de ese cuento se obsesiona con el príncipe William después de soñar con él. A ese relato pertenece la primera frase de este post… La historia forma parte de Nadie es más de aquí que tú, una colección de cuentos muy recomendable.

Descubrí a Miranda July hace poco más de un mes, al leer un interesante artículo sobre ella en El País. Me gustó cómo la describía el periodista y me gustó la naturalidad con la que July respondía a sus preguntas. Me atrajo su faceta múltiple de escritora, directora de cine y artista plástica. Aunque lo que me acabó de decidir a leer sus cuentos fue entrar en la web que los promociona. En ella, July plantea un original juego para animar a los usuarios a adquirir su libro, en el que intervienen el techo de su nevera, un rotulador negro, los fogones de su cocina y grandes dosis de creatividad e ironía. Pensé que si sus cuentos seguían esa línea valía la pena leerlos. No me equivoqué.

Los relatos de Nadie es más de aquí que tú son, podríamos decirlo así, personales e instransferibles. Tienen una voz propia fácilmente reconocible, tanto en la forma de contarlo (son ágiles, directos, con algunas concesiones gramaticales de cosecha personal como diálogos sin guiones iniciales) como en lo que cuenta. Sus historias son sinceras. De acuerdo que algunas de las situaciones que explica son bastante extrañas y pueden parecer poco creíbles, pero aun así resultan honestas por lo real de los sentimientos que transmiten. Miranda July habla de la tristeza, la incomprensión, la soledad, el amor o el sexo con total naturalidad, sin tapujos. Golpea con cierta crudeza donde más duele, inquieta. Cuando introduce el humor o la ironía, sus historias dejan un regusto agridulce en la boca del lector. Pero sus cuentos seducen por la honestidad con la que escribe. Y por lo bien que escribe.

¿Os apetece enfrentaros a un baño de realidad? Pues leed los cuentos de Miranda July. Y preparaos para algo bueno.

Cabras jardineras

5 May 2009

Mucho trabajo últimamente y poco tiempo para dedicarlo al blog. ¿O eso es sólo una excusa y en realidad me puede una pereza imperdonable? Sea como sea, la Espina de este post me la he ganado a pulso. Autoadjudicada está.

Buscando en la red algún tema sobre el que hablar para salir del paso al menos unos días y poder dormir sin remordimientos, he tropezado con una noticia curiosa. Cuenta Google en su blog (y algunos periódicos lo comentan en sus páginas) que tiene previsto contratar a 200 trabajadores temporales para cortar el césped que rodea al edificio de la compañía. La noticia no llama la atención por el contraste que supone ampliar la plantilla con tanta mano de obra cuando muchas otras multinacionales hacen frente a la crisis repartiendo finiquitos a discreción. Llama la atención porque los nuevos empleados de Google serán cabras. Su trabajo consistirá en hacer lo que mejor saben hacer: comer y cagar. Además de cortar el césped, lo fertilizarán a su paso.

La empresa ha optado por las cabras, asegura, porque cuestan lo mismo que los cortacéspedes mecánicos, pero son más ecológicas y alegran mucho más la vista. Así que la Flor de hoy va para el ingenioso personaje al que se le ocurrió la idea. Y no es ironía: me parece una solución original. Las cabras jardineras no sólo respetan el medio ambiente sino que, como acción de marketing, resultan francamente eficaces.

Peus de gat

8 April 2009

Lo bueno de seguir siendo anti Facebook (y os aseguro que no es tarea fácil, con tanta presión alrededor de adeptos empeñados en convertirte a la causa) es que no te enteras de lo que hacen a todas horas tus amigos y conocidos. Con lo que, cuando vuelves a tener noticias de alguien a quien habías perdido la pista, la ilusión es mayor. Eso me ocurrió la semana pasada con Gina Portillo, la ilustradora del cuento Secret, secret! Después de algún tiempo sin tener contacto con ella, recibí un mail anunciando que Gina inauguraba Peus de Gat, una exposición sobre sus ilustraciones. Y no me lo pensé dos veces: yo tenía que estar en la inaguración.

Peus de Gat es un cuento expuesto. O una exposición contada. Una chica, un gato y un equilibrista protagonizan una historia inacabada que dormitó durante algún tiempo en el baúl de los recuerdos de Gina, y que ahora se ha convertido en hilo conductor de su exposición. La historia sigue inacabada, eso sí, para que sean los propios espectadores quienes decidan cómo terminarla con sus dibujos o sus escritos. Por eso Gina define Peus de gat como “un cuento pequeño que quiere crecer con la ayuda de todos”.

No soy nada objetiva cuando se trata de las ilustraciones de Gina… Pero, ¿cómo resistirme a recomendaros la exposición? No me resistiré: ¡id a verla!

 

 

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