Mi faceta mirona
8 March 2008Sí, soy cotilla. Deformación profesional, imagino. Y algo de voyeur debo de tener también… Lo cierto es que me gusta conocer vidas ajenas. Me encanta que me cuenten historias, incluso me divierto en las reuniones que organizan los amigos para enseñar fotografías cuando vuelven de sus vacaciones.
Si no me cuentan historias en persona, me las busco en cualquier otra versión: literatura, cine, música o televisión. Con la televisión lo tengo fácil últimamente, porque se diría que es allí donde han ido a parar los mejores guionistas. Las historias que imaginan esos guionistas se transforman a menudo en series exitosas y de calidad. Así que aprovecho para pedir a quien competa que les suban el sueldo, no vayan a dejarnos desamparados con otra huelga.
En los últimos tiempos, mi faceta mirona se recrea especialmente con tres series. A dos metros bajo tierra: no la vi en su día pero ahora disfruto con la profundidad y el fino humor de los Fisher. Supernatural: cazafantasmas y leyendas urbanas aparte, atrapa por su buena definición de personajes (recomiendo el homenaje a Atrapado en el tiempo del episodio 3×11). Y Lost, cómo no.
Lo mío con Lost es una relación extraña. Una especie de amor-odio. Algo que (aunque suene friki decirlo) sólo comprenden los que siguen la serie desde el principio y esperan la emisión del nuevo episodio de turno semana tras semana. ¿Adictos? Podría ser. Leí un post en el blog Espoiler que definía esa relación. El artículo es fantástico: sobran mis palabras, mejor leedlo.