Paul Strand
15 February 2009Fin de semana con visita cultural recomendable. Si tenéis previsto rondar por Barcelona antes del 4 abril, acercaos a la Fundació Foto Colectania para ver la retrospectiva de Paul Strand. Una, que entiende poco de fotografía, no se atreve a marcarse una crítica de la exposición analizando los valores artísticos o los logros técnicos de la obra de Strand. Así que justificaré mi Flor con tres reflexiones sobre mis sensaciones al ver sus fotografías:
- Cualquier objeto anodino puede resultar fascinante si sabes cómo mirarlo. Una simple roca, una rueda, un tronco… Strand enfoca con su cámara detalles imprevistos, los mejores juegos de luces y sombras, los caprichos geométricos más insospechados.
- No necesitas palabras para contar toda una vida. Los retratos de Strand muestran gentes anónimas, personas humildes sin nada aparente que las haga notables. Sus miradas, sin embargo, revelan que son únicas. Captadas por la cámara del fotógrafo, esas miradas cautivan y dejan ver lo que cada persona guarda en su interior.
- Qué fácil se despierta nuestra curiosidad por saber qué hay más allá de lo que vemos. Si Strand fotografía una puerta entreabierta, nos induce irremediablemente a pensar qué está sucediendo al otro lado, ya sea una sala de estar o un campo nevado.
Si os apetece, echad un vistazo a algunas de sus fotografías para ir abriendo boca.