Té cada tarde
4 June 2009Un cuento reencontrado que escribí hace siglos para un concurso. No recuerdo bien cuáles eran las condiciones para el texto: tenía que estar relacionado con el té, eso seguro; e intuyo que debía ser muy corto… No gané. Pero ahí queda el intento:
Té cada tarde
Te miro y sonrío; tú me crees atenta a tus palabras pero no estoy escuchándote. Tengo otros intereses: vigilo tus gestos, tus miradas, tus labios rozando la taza de té… Tensa, aunque tú no lo aprecies, doy sorbitos a mi café mientras fantaseo pensando que hoy por fin tendré suerte. Te sorprendería saber cuánto me divierte oírte alabar ese toque personal en el té que preparo diariamente. Tesoro, lo que estás saboreando es tu muerte. Tendré que llorar tu ausencia cuando al fin caigas, aunque a escondidas la celebre con una buena infusión, elaborada esta vez sin ningún misterioso ingrediente…